domingo, 9 de septiembre de 2007

¿HOJARASCA?




Las hojas secas del otoño,

alimentan la tierra y dan calor.

Y preparan a ese árbol,

que el invierno con su fuerza recibió.

Mas no olvides que la primavera,

siempre del invierno va detrás.

Y con ella llegan nuevos despertares,

Que incitan a los cuerpos para amar.



Desnúdate por dios de esa tristeza,

y no esperes eso que nos queda por llegar.

No apagues las lunas, muchachita,

más bien a su paso enciéndelas.

Que tú eres lumbre que calienta,

y que pasiones en tu vida encenderás.

Cuando veas a la luna reflejada,

sobre el agua, siéntete feliz.

Pues salio a tu paso, para verte,

ese día su esplendor es para ti.



Sumérgete y renace a otros presagios,

deja la soledad que se marchite,

olvida la nostalgia y el dolor,

dale la espalda a ese destino,

agarra de la mano esa… tu fe,

remordimiento y desamor,

ponlos a un lado,

y haz el camino andando,

como dijo aquel.



Aunque doradas y ajadas,

veas las hojas.

Dorado el oro es. ¿Y que valor?

que los años no los pone,

Nuestra vida, es la mente,

la que pone el corazón.

Así que sueña… y que nadie te lo quite,

que los sueños no nos los pueden robar,

y un amor renacerá un día en tu vida,

ese día de la lluvia y del olvido te reirás.